Posteado por: marimercita en: agosto 16, 2010
Ustedes disculparán que después de una “ausencia” haya abandonado un tiempo las intensidades por escrito (si están a mi alrededor sabrán que las intensidades en vivo, como el conejo energizer siguen y siguen y siguen)
Han sido meses muy significativos, con muchos posts en el tintero – que prometo encontrarán por acá próximamente- pero particularmente muchas experiencias y decisiones de esas que te recuerdan que “you are not in Kansas anymore” y que marcan lo que yo denomino un “Fin de Temporada” (si, las sitcoms marcaron mi subconsciente).
Resumir estos tres meses y la revolución de mi ardilla en un post puede resultar en demasiados caracteres y probablemente demasiado tedio para uds que me leen (si aún lo hacen después de tanta ausencia), por eso me concentraré sólo a hablar de “El Cambio” (push dramabutton).
Para los amantes de la estructura y los planes, como una servidora, la decisión de “El Cambio” de actuar a placer resulta un tanto amenazante, particularmente cuando le entra complejo de Tsunami – Ok.. exageré…exageré…exageré- y llega a mover absolutamente to-do… mientras una va en un pequeño barco pesquero.
En mi caso, curiosamente esto suele pasar en mayor o menor medida alrededor del 13 de Septiembre, gajes de nacer en martes 13 supongo. Sin embargo, revisando mis archivos históricos, cada que esto sucede el aprendizaje, la gente, el camino y los paisajes nuevos que voy coleccionando tras cada tsunami – si.. sigo exagerando- no los cambiaría por nada, y es probablemente por eso por lo que, al mismo tiempo, dentro de mi estructura amo las sorpresas. La pregunta del millón es entonces ¿Porqué impone tanto la idea de “El Cambio” fortuito o no-planeado?
Esta vez en medio del movimiento me he tenido que enfrentar a varios de mis demonios personales: La impaciencia, la necesidad de explicar, el silencio, la reticencia a la incertidumbre y esta sensación que suele acompañarme intermitentemente de “no encajar del todo”. Si bien el enfrentamiento no ha estado fácil, creo que estoy ganando más de lo que pierdo (en caso de que pierda algo).
Después de divagar me siento en el principio de un camino que me hace abrazar la idea de que viene algo nuevo que, aunque hoy no se qué es, iré averiguando con el timón en mano… que tengo que seguir en la búsqueda de La(s) Pieza(s) faltantes para sentir el click en el rompecabezas, y sobre todo abrazar las particularidades (o rarezas) que me hacen ser yo: alguien que busca aventuras que al mundo asombren, que igual disfruta usar nariz roja, zapatos de flamenco, stilletos o guantes rosas; gran fan del cine, el teatro, intensear de política, los libros, bailar, Mafalda, el helado y los globos; Dr. Jekyll y Mrs. Hyde… pero sobre todo alguien que quiere hacer la diferencia y no se cansa de buscar la ruta para ser y hacer feliz.
Disculpen de nuevo la espera y la proyección en esta explicación de mi ausencia. Les comparto esta canción que me apropié terroristamente (gracias Maruquita), pero que me hace todo el sentido.
“It’s all right, just follow the light and don’t be afraid of the dark”
Ps: Querido Lector, querida Lectora… prometo que el post que sigue será menos aburrido.
Intenseadores